Durante décadas, la predicción meteorológica ha dependido sobre todo de los llamados modelos físicos, es decir, grandes algoritmos informáticos que dividen la atmósfera en una especie de malla tridimensional y calculan, paso a paso, cómo evolucionarán las distintas variables meteorológicas (temperatura, viento, humedad, presión, entre muchas otras). Es un trabajo de enorme complejidad, que exige […]
